Puede que no tenga el tacto suave.
Y aunque no parezca mucho,
puedo darte lo mejor de mi.
Soy todo tuyo, pibón de la oficina.
Eres todo lo que quiero.
Cuando estás recostada en mis brazos,
me cuesta creer que no estemos en el cielo.
El cielo es un lugar en la tierra contigo.
Tal vez no sé mucho
pero sé que esto es cierto:
el cielo me ha bendecido
por ser amado por ti.